martes, 9 de octubre de 2007

La promesa de la marca...

El título de esta entrada es al mismo tiempo y no por mera casualidad, el de uno de los libros que componen la bibliografía básica de una de las materias que "dicto" en la universidad.



La materia, tampoco por un hecho fortuito, se llama "Marcas y Campañas"...



Sobre estos temas quiero hacer dos observaciones:



1 - No se si por genética, destino o fanática AMO enseñar lo poco que puedo



2 - Las marcas tienen un enorme valor que supera lo que muchas veces creemos



Son dos temas diferentes, de mundos apartados pero que se cruzan en mi realidad...



No puedo explicar lo que se siente estar del lado opuesto a la audiencia en una clase. Es raro... se que hay docentes que por rutina, muchos años encima o falta de elección, se limitan a hacer de sus clases lugares de monólogos interminables, aburridos y desesperanzados. Algunos, ven a sus alumnos como los "enemigos", como una manga de..., y pierden el foco más importante: que ellos mismos no serían lo que son sino fuera por esas personas que están del otro lado.



Por mi parte, no soy ni titular, ni mucho menos... en realidad soy mucho menos que eso ja, pero siempre tuve la oportunidad de tener mis momentos y de aprovecharlos al máximo. Es muy loco tener la responsabilidad de decir cosas que otros podrían aceptar como válidas, aplicar en sus vidas... A la vez es desafiante el saber que puede haber alguien o muchos que no estén de acuerdo con uno y que contrasten, enfrenten y aporten. Es un desafío enteramente complaciente.



El estar mirando a 80 personas a los ojos mientras se habla, mientras se les cuenta algo, mientras se trata que entiendan, que analicen, que ejemplifiquen, que comparen, es una experienca como pocas. Adoro tener algo que decir y que algunos consideren que merece ser escuchado.



Me encanta lo que enseño, me lo creo y me gusta trasmitirlo. A veces es dificil por mi edad poder demostrar que estoy ahí porque tengo algo para decir, y no porque no tenía nada mejor que hacer... son los propios alumnos los que evalúan todo el tiempo y dan su veredicto en un examen cuatrimestral y a veces anual, en el que con sus actitudes demuestran qué tanta atención y dedicación ponen en lo que uno enseña.



Por ahora he tenido experiencias muy positivas. La última y una de las que más me llenó de orgullo fue la presentación de trabajos de mis alumnos de los lunes. Muchachos y muchachas que son la mayoría mis alumnos por segunda vez, me sorprendieron gratamente al hacer presentaciones geniales de lo que habían creado. Ganas, convicción, nervios y mucha pasión flotaban en el aire... Y a la profe se le caía la baba...

Ahora hablando de marcas... muchos creen que esa palabra se reduce a nombres comerciales... una de las tantas jugarretas de la gente de Marketing para meterse en nuestras mentes y obligarnos a consumir.. sí, es una definición, de hecho es una de las que trasmito...

Pero también enseño que las marcas trascienden eso... las marcas nos hacen ser lo que somos... y todo nos marca... Hacerse un tatuaje? usar un piercing? sí son marcas. Obvias, visibles a todos los que tengan acceso a vernos en carne y hueso. De hecho yo tengo varias de esas... mi tatuaje de la libelula en medio de la muñeca jaja donde muchos se horrorizan y creen que eso va a ser mi ticket directo al desempleo... qué errados están! Mis piercings, terror y lamento eterno d emi madre... que no entiende por qué si ella cuando nací se fijó que no tuviera imperfecciones yo ahora me masacro y me lleno de metal la cara! Ja

Sí si todo eso es una marca. Algo que nos hace diferentes, que nos da identidad... Pero las marcas siguen siendo aún más grandes. Un gesto, el tono de nuestra voz, la intensidad de nuestras miradas, la sinceridad de nuestros abrazos, nuestra manera de amar, odiar, sentir, involucrarnos... todas, todas ellas nos hacen lo que somos.

Únicos, irrepetibles, irremplazables... nuestras marcas ayudan a que lo que mostramos sea tan distinto uno de otro como lo es nuestro ADN que es nuestra esencia interna.

Estas marcas son las que definen atracciones o repulsiones entre la gente. Las que ayudan a definir en qué lugar situaremos a los seres que conocemos.

Es por esas marcas que uno más o menos concientemente elige... sí si amigos, no quiero ser redundante pero cómo lo evito si la vida a veces lo es. Siempre se trata de elgir...

Y por esas marcas me eligieron mis amigos y me rechazó la gente que no le agradó lo que vio o que se alejo, esas marcas hicieron que alguno sintiera que me amaba, o no...

Esas marcas queridos nos marcan la vida literalmente en nuestra eterna y extraña relación con otros seres humanos...

1 comentario:

El Varón de Bairesburgh dijo...

También están las marcas que te deja la gente! A mí la osita gummie me marcó!

Aguante la docencia, pienso igual... como jóvenes docentes, llegamos desde otro lugar... y le ponemos pasión a los contenidos que explicamos!

Boble comment, como vos!!

Besossss